Colombia rehabilitará gasoducto con Venezuela para iniciar importaciones a mediados de 2027Actualizado · hoy
Resumen
El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía y Ecopetrol, anunció la rehabilitación del gasoducto binacional Antonio Ricaurte, declarado Proyecto de Interés Nacional y Estratégico (PINES). La infraestructura, inactiva por más de una década, conecta a La Guajira con el Lago de Maracaibo y su recuperación busca mitigar el déficit de suministro de gas natural que enfrenta el país. Los trabajos de campo comenzarán en el último trimestre de 2026, con el objetivo de poner el ducto en operación a mediados de 2027.
La ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, precisó que la primera fase permitirá importar 50 millones de pies cúbicos diarios (mpcd), equivalentes al 5 por ciento de la demanda nacional. Esta alternativa es presentada como una opción más económica y eficiente frente al gas natural licuado importado, ya que evita los costos de licuefacción y regasificación. La coordinación del proyecto estará a cargo de la Vicepresidencia de la República para agilizar los trámites interinstitucionales necesarios para la obra.
La viabilidad del proyecto está condicionada a la obtención de una licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, debido a las sanciones vigentes sobre la estatal venezolana PDVSA. Mientras se avanza en este trámite, el Gobierno también ha ajustado los cronogramas de otros proyectos, como la regasificadora del Pacífico, cuyo inicio se postergó para finales de diciembre. La administración enfatiza que la medida responde a una necesidad urgente de seguridad energética ante el impacto del fenómeno de El Niño.
Análisis Político
La estrategia del Gobierno se centra en el pragmatismo energético para enfrentar una crisis de abastecimiento que amenaza la estabilidad del sistema eléctrico. Al declarar el gasoducto como un proyecto PINES, el Ejecutivo busca centralizar la toma de decisiones y acelerar la burocracia, utilizando la seguridad energética como un argumento técnico que trasciende las diferencias ideológicas con el vecino país. Esta maniobra permite al Gobierno mostrar resultados concretos ante la presión de los gremios y la industria, que demandan soluciones rápidas ante la caída de la producción local.
El principal ganador es el Gobierno, que logra diversificar sus fuentes de suministro y reducir costos operativos, mientras que el riesgo político recae en la dependencia de la aprobación de Estados Unidos. La narrativa oficial construye una imagen de gestión eficiente y técnica, contrastando la urgencia de la situación con la necesidad de mantener la autosuficiencia a largo plazo. Por su parte, la oposición y sectores críticos observan con cautela la dependencia de un actor sancionado, lo que convierte a la licencia de la OFAC en el punto de inflexión que determinará el éxito o fracaso de esta política energética.
Actualizado y revisado por el equipo editorial de Prensa Inteligente
Evolución de la noticia
(1 versión)Sesgo mediático
Artículos relacionados
El Tiempo
·
Noviembre 6, 2026
|
Colombia apunta a traer gas de Venezuela a mediados de 2027; regasificadora del Pacífico se retrasa a diciembre
La Nación (Argentina)
·
Noviembre 6, 2026
|
Recuperación de gasoducto que conecta a Colombia con Venezuela iniciará antes de fin del año
La Nación (Argentina)
·
Noviembre 6, 2026
|
Recuperación gasoducto que conecta a Colombia con Venezuela iniciará antes de fin del año
La Razón
·
Noviembre 6, 2026
|
El gasoducto Antonio Ricaurte aportaría 50 millones de pies cúbicos de gas a mitad de año, anuncia MinEnergía
El Tiempo
·
Noviembre 5, 2026
|
Primer interesado en reparar el gasoducto con Venezuela es una empresa colombiana: obras tardarían pocos meses
Cargando comentarios…