Diez años del plebiscito por la paz: persiste la polarización y críticas a la JEPActualizado · hoy
Resumen
El 2 de octubre de 2016, el 50,21% de los votantes colombianos rechazó en las urnas el acuerdo de paz firmado entre el Gobierno y las Farc. A pesar del resultado, el entonces presidente Juan Manuel Santos renegoció el documento con los sectores del 'No' y lo refrendó posteriormente en el Congreso. Diez años después, la conmemoración de este evento ha reavivado el debate sobre la legitimidad del proceso y la eficacia de la implementación del acuerdo.
Actores políticos como el expresidente Álvaro Uribe y miembros del Centro Democrático han aprovechado el aniversario para cuestionar los resultados actuales en materia de seguridad y justicia. Uribe señaló el incremento en la producción de cocaína y la persistencia de la violencia, proponiendo reformas para que las sentencias de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) contra militares tengan revisión automática. Por su parte, el exnegociador Humberto de la Calle defendió la utilidad del plebiscito como un mecanismo que permitió racionalizar la discusión y alcanzar un acuerdo final más sólido.
La conmemoración también ha puesto en evidencia la división política que aún marca al país, con sectores que consideran que el mandato popular de 2016 fue desconocido por el Gobierno de la época. Mientras el oficialismo actual plantea ajustes administrativos y recortes presupuestales a la JEP, defensores de la justicia transicional advierten sobre los riesgos de estas medidas para la investigación de crímenes y la protección de las víctimas. La discusión se mantiene vigente en el Congreso, donde se debaten proyectos de ley que buscan modificar las condiciones de juzgamiento y los derechos políticos de los involucrados.
Análisis Político
La estrategia política observada se centra en la instrumentalización de la memoria histórica para capitalizar el descontento frente a la implementación del acuerdo de paz. El Centro Democrático utiliza el aniversario para posicionar una agenda legislativa que busca reformar la JEP y limitar su alcance, presentándolo como una corrección necesaria a las 'injusticias' heredadas de 2016. Esta narrativa busca consolidar su base electoral al señalar la impunidad como el principal legado del proceso, mientras el Gobierno actual aprovecha la coyuntura para justificar recortes presupuestales bajo el argumento de la responsabilidad fiscal.
En este escenario, el gran perdedor es la estabilidad institucional del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, que enfrenta una presión política constante que amenaza su capacidad operativa. Por otro lado, los sectores opositores al acuerdo ganan terreno en la opinión pública al mantener vigente la narrativa de que el proceso fue ilegítimo desde su origen. La construcción de estas narrativas opuestas impide un cierre definitivo del debate, perpetuando una polarización que sigue siendo un eje central en la disputa por el poder político en Colombia.
Actualizado y revisado por el equipo editorial de Prensa Inteligente
Evolución de la noticia
(1 versión)Sesgo mediático
Artículos relacionados
La Patria
·
Octubre 3, 2026
|
El plebiscito cumple 10 años en Colombia, un país que aún sigue polarizado por la paz
El Universal
·
Octubre 2, 2026
|
A 10 años del plebiscito por la paz, así marcha el acuerdo con las Farc
El Tiempo
·
Octubre 2, 2026
|
Una década después del Plebiscito por la paz: la polarización entre el Sí y el No sigue dividiendo el mapa electoral colombiano
El Colombiano
·
Octubre 2, 2026
|
Diez años del Plebiscito por la Paz, el día en que el pueblo dijo “no” al acuerdo con las Farc | El Colombiano
El Tiempo
·
Octubre 2, 2026
|
Uribe, De la Calle y voces de víctimas y firmantes: así se recordó el plebiscito de paz en la Comisión Primera de la Cámara
Cargando comentarios…